
Andes Líneas Aéreas finalizó su proceso de concurso preventivo luego de que el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 28 homologara el acuerdo con sus acreedores. La resolución, publicada el 4 de mayo en el Boletín Oficial, permite a la transportista salteña retomar la libre administración de sus bienes y pone fin a la etapa judicial iniciada en 2023.
El acuerdo contempla la reestructuración de un pasivo que superaba los $6631 millones. Para los acreedores quirografarios, la propuesta establece una quita del 50% del capital con un periodo de pago de cuatro años adicionales tras un año de espera. Las deudas en pesos se ajustarán con la Tasa Pasiva del Banco Nación, mientras que los compromisos en dólares estadounidenses devengarán un interés del 6% anual.
La compañía diseñó esquemas diferenciados para sus proveedores de insumos y servicios básicos. Estos pueden optar por una quita del 30% a pagar en 24 meses, una reducción del 20% en 36 meses o el cobro del 100% del capital en un plazo de 42 meses, según detalló La Nación. En cuanto a los acreedores laborales, se aplicará una quita del 10% con un cronograma de pagos de dos años, mientras que las deudas fiscales se gestionarán a través de moratorias vigentes o un plan de 96 meses.
Andes Líneas Aéreas fue fundada en 2006 y atravesó diversos períodos de crecimiento y quedar al borde del abismo, al ritmo de los giros de la política aerocomercial del gobierno de turno. Luego de su desarrollo inicial fue arrinconada hasta 2015, cuando recién pudo volver a crecer y llegar a tener cuatro aviones Boeing 737-800 (además de sus venerables MD propios), para un par de años después no poder enfrentar la competencia de las flamantes low-cost. La pandemia y la prolongada paralización del transporte aéreo en Argentina (fue después de Venezuela el segundo país de la región que más demoró en reabrirlo) le asestaron el golpe de gracia.
Tras el paso de lo peor de la pandemia, ya desde fines de 2021 empezaron a levantarse rumores sobre el relanzamiento de la compañía, que empezaron a tomar forma a mediados de 2022 cuando la misma ANAC anunció que Andes volvería a volar «en el corto plazo».
En octubre de 2022 llegó al aeropuerto de Ezeiza el primer avión de la nueva etapa de Andes, un Boeing 737-800 matrícula LV-KFW, mientras se anunciaba que la idea era volver realizando vuelos charter antes de fin de año.
Finalmente, la compañía obtuvo su recertificación en mayo de 2023, y volvió a operar vuelos charter en junio de ese mismo año, modalidad que viene manteniendo desde entonces. Su flota operativa está compuesta por los Boeing 737-700 matrícula LV-ARR y LV-PPM y los Boeing 737-800 LV-HKS y LV-KFW.
La administración de la aerolínea señaló que la instancia judicial resultó necesaria para superar el estado de cesación de pagos. Con la recuperación de su capacidad operativa para vuelos de pasajeros y carga, el cumplimiento del plan será monitoreado por un comité integrado por representantes de Intercargo e International Lease Finance Corporation Sweden.
Fuente: Aviacionline

