22/05/26

Transporte público. Tras la suba del boleto, el Belgrano Norte recortó servicios y bajó la frecuencia

El ramal opera con menos formaciones diarias y modificaciones en los intervalos de circulación. La semana pasada el boleto de tren aumentó un 11%. Viajar es más caro y se viaja peor.



Otro día complicado para viajar, este miércoles se viajó peor en el Belgrano Norte. La responsabilidad fue de la empresa privada que opera el ferrocarril, que oficializó un nuevo cronograma de horarios que implica una reducción de frecuencias durante los días hábiles. Esta medida impacta de lleno en el día a día de miles de trabajadores y estudiantes que usan el tren.

En las primeras horas del miércoles se vieron algunas formaciones abarrotadas de pasajeros, circulando con sus vagones llenos.

Según el comunicado oficial, el ramal pasó de 162 a 145 servicios diarios de lunes a viernes. Además, se registran cambios en la frecuencia general del servicio, que en algunos tramos pasó de un promedio de 15 minutos a entre 18 y 20 minutos, dependiendo del horario.

El argumento de Ferrovías es que la medida se enmarca en un esquema de mantenimiento del material rodante y que fue planificada para reducir al mínimo el impacto sobre los usuarios. Sin embargo, los usuarios denunciaron que hace años se viaja muy mal, las puertas todavía son manuales y los vagones no cuentan con aire acondicionado.

Este ramal ferroviario circula en el corredor noroeste del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). En su recorrido, el tren atraviesa distritos clave como Vicente López, San Isidro, Tigre, Malvinas Argentinas y Pilar, y llega a la terminal de Retiro.

La reducción en el servicio se implementa tras una fuerte suba del boleto y en un contexto de reiterados reclamos por parte de los usuarios ante el recorte de prestaciones tanto en las líneas de trenes nacionales como en diversos ramales de colectivos.

El Gobierno decidió un esquema de suba tarifaria en los trenes en cinco etapas: en mayo subió un 10%, que llevó el boleto a $310 (antes $280), seguida de aumentos el primer día de cada mes: 12,9% en junio ($350), 8,6% en julio ($380), 10,5% en agosto ($420) y 7,1% en septiembre ($449,81). El porcentaje de suba acumulada a septiembre de 2026 de la tarifa base será del 60,7%, un nuevo golpe al bolsillo.

No va más que el transporte público esté en manos de empresas privadas. El servicio se deterioró y solo beneficia a los empresarios. Es necesario un sistema ferroviario estatal, único e integrado gestionado por sus trabajadores. Con una planificación nacional unificada se podría decidir dónde priorizar inversiones, garantizar frecuencias mínimas y seguridad, y no dejar zonas enteras al abandono.

Fuente: La Izquierda Diario