
YPF dará a conocer antes de fin de mes los pliegos de la licitación para la provisión de caños de acero del gasoducto del proyecto Argentina LNG, la obra de 527 kilómetros y 48 pulgadas de diámetro que conectará Vaca Muerta con la zona de Sierra Grande, en Río Negro, junto a sus socias Eni y XRG, el brazo inversor de la emiratí ADNOC.
La compulsa llega semanas después de que el consorcio adjudicara la construcción civil de ambos ductos —un contrato de USD 1.200 millones— al grupo integrado por la estadounidense Pumpco, la italiana Bonatti y la argentina Contreras Hermanos, que dejó afuera a la alianza Techint-Sacde. Ahora se define la otra pata industrial del proyecto: quién fabricará y proveerá los tubos.
El Grupo Techint, que preside Paolo Rocca, no logró hasta ahora hacer pie en las obras de exportación de Vaca Muerta: Tenaris perdió la provisión de tubos del gasoducto de Southern Energy —el proyecto de GNL flotante que lidera Pan American Energy— frente a competidores de la India, y la sociedad Techint-Sacde tampoco consiguió adjudicarse la construcción de esa obra ni la del ducto de Argentina LNG.
Según el propio Rocca, el contrato de tubos que Tenaris perdió en el proyecto de Southern Energy representaba cerca del 60% del volumen anual del mercado local de caños con costura. El episodio derivó en un cruce público con el presidente Javier Milei: el empresario defendió la protección de la industria nacional frente a lo que consideró "competencia desleal" de importaciones subsidiadas, mientras la Casa Rosada sostiene una política de apertura total.
Una ola de ductos en el horizonte
La licitación de Argentina LNG es apenas una parte de la demanda de caños que se proyecta para los próximos años. El sector prevé una ola de inversiones impulsadas por el RIGI, con proyectos como el poliducto de TGS, con una inversión de USD 3.000 millones, y el gasoducto de 750 kilómetros que proyecta TGN para conectar Vaca Muerta con el norte del país y el mercado brasileño.
Semanas atrás, la planta de Tenaris Siat en Valentín Alsina desvinculó a 150 trabajadores por la caída de la actividad. Una adjudicación favorable podría reactivar sus líneas de producción. Persisten, sin embargo, dudas técnicas: en el sector estiman que el material del gasoducto principal podría importarse desde Brasil por las especificaciones requeridas, lo que dejaría al contrato del poliducto como la principal chance de fabricación local.
Fuente: ADNSur

