13/10/26

Nucleoeléctrica alcanza records en generación eléctrica, pero las autoridades desplazan gerentes

El gobierno libertatio quiere desplazar a los técnicos a cargo de las centrales de Córdoba y Buenos Aires. Los expertos del sector salieron a defenderlos. La seguridad operativa, amenazada.


La central nuclear Atucha obtuvo la máxima calificación en el índice que elabora la Asociación Mundial de Operadores Nucleares. Archivo

Apenas a una semana de que la central nuclear Atucha obtuviera la máxima calificación (100/100) y Embalse una muy similar (98,4) en el índice que elabora la Asociación Mundial de Operadores Nucleares, WANO en su idioma original, la conducción libertaria desplazó a los principales gerentes y directores de Nucleoeléctrica Argentina.

La preocupación ahora se desplazó a la Dirección Ejecutiva y la Dirección de Operaciones, aún en cabeza de los ingenieros Exequiel Bock y Mariano Almirón y el CPN Martín Vignolo, cuyo remplazo fue informalmente comunicado al interior de la empresa.

Al tomar conocimiento, los profesionales de carrera de ambas centrales manifestaron su respaldo a los directivos aún en funciones y advirtieron que estos cambios, en áreas sensibles, podrían dañar los elevados estándares de seguridad que requiere el sector y por ese motivo son desaconsejados por la citada organización internacional, la WANO.

“La tecnología nuclear es reconocida mundialmente como una actividad especial y única, condición que exige que sus particularidades sean consideradas en todas las decisiones y acciones que se adopten, en cada nivel de la organización. Este contexto requiere profesionales nucleares altamente capacitados y con experiencia específica, responsables de velar por el estricto cumplimiento de los estándares de seguridad nuclear y radiológica, protección física y salvaguardias”, afirma el texto.

Y concluye que “los integrantes del Comité Interno Asesor de Seguridad (CIAS) y de la Mesa de Gerencia de CNA manifestamos nuestro firme respaldo a la gestión que vienen desarrollando los profesionales mencionados, y expresamos nuestra preocupación ante la posibilidad de que se produzcan cambios que no se encuentren debidamente fundamentados”.

Los cambios que ya se hicieron

Los cambios ya se hicieron efectivos en las áreas de Administración y Finanzas y Compras, por donde pasa el grueso de los recursos de la empresa. Antes, militantes libertarios fueron colonizando el área de Legales, desde que asumió como gerente Bárbara Pintelos, integrante del entorno de Manuel Adorni y proveniente de la Secretaría de Medios.

Una vez adentro, Pintelos, con un sueldo de 15 millones de pesos mensuales, contrató a otros ex compañeros suyos en el área de Adorni, como Federico Colman, Johanna Alderete, Sebastián Martellos y Martín Luraschi.

El sindicato denuncia que se trata de nombramientos políticos, de funcionarios afines al gobierno nacional libertario, con el objetivo de “hacer caja” antes de la privatización de la empresa, objetivo que esperan concretar a la brevedad.

Ahora la ola violeta amaga con extenderse a dos direcciones estratégicas, Ejecutiva y Operaciones, con responsabilidad directa sobre el funcionamiento de los reactores.

De concretarse el desembarco libertario, resistido por los profesionales de línea, el desastre de los osos de Grafton, el pueblo de Estados Unidos cercano a la frontera con Canadá donde un experimento libertario arruinó una comunidad, podría quedar como una anécdota.

Recientemente se concretaron los nombramientos de Ariadna Lavia como Gerente de Administración y Finanzas y de Agustín Bianchi como Gerente de Compras y Abastecimiento. Se trata de dos áreas de mucho peso a la hora de manejar recursos y decidir contrataciones e inversiones.

Decisiones difíciles de explicar

Hay al menos dos cosas difíciles de explicar para la actual conducción de Nucleoeléctrica, que asumió en remplazo de Demián Reidel, luego de que se conociera el resumen de gastos con la tarjeta corporativa de la empresa que incluían compras en free shops, boliches nocturnos y paradores de playa.

La primera tiene que ver con el gran desempeño de las centrales a cargo de los directivos que pretende remplazar, Bock, Almirón y Vignolo. Ambas centrales cerraron 2025 con niveles de generación récord en su historia. Atucha II generó 5.408.372 megavatios hora (MWh) durante 2025, mientras que Embalse alcanzó una producción de 5.352.202 MWh.

La segunda tiene que ver con la privatización, la cuestión de fondo. Los números demuestran que la empresa, no sólo es superavitaria sino que tiene potencial para ser un jugador de peso en el sector a nivel internacional. Es decir, un generador de las divisas genuinas que la Argentina hiper endeudada necesita.

No sólo se discute la lógica de la privatización en sí misma. También hay un conflicto abierto en torno a la tasación. El gobierno pretende hacerlo a través del BICE, puenteando al Tribunal de Tasaciones de la Nación, para presentar un número más bajo.

Ya lo intentó con Intercargo pero la rápida reacción judicial de los sindicatos aeronáuticos hizo que la licitación quedara desierta. Acaba de hacerlo con AySA.

Fuente: Página 12