
El gobierno de Javier Milei se comprometió este lunes a cumplir un fallo de la Corte Suprema de Justicia del 2009 que obligó al Estado Nacional a reforzar la seguridad de la presa Portezuelo Grande sobre el río Neuquén. El ministro de Economía de la Nación, Luis «Toto» Caputo, acordó con el gobernador Rolando Figueroa la ejecución del canal aliviador de Vaca Muerta que permitirá aumentar la capacidad de evacuación de agua frente a crecidas extraordinarias.
Se trata de una de una obra vital para proteger la seguridad de las ciudades aguas abajo del río y de las áreas de Vaca Muerta ubicadas en esa zona.
El antecedente que motivó el fallo de la justicia ocurrió en julio de 2006, cuando, por una crecida extraordinaria, ingresaron alrededor de 10.347 m3 de agua por segundo a Portezuelo Grande. El sistema quedó muy cerca del límite de contención, cuyo tope es de 11.500 m3 por segundo.
El episodio motivó la presentación de un amparo judicial por parte de una vecina de Cipolletti, Rosa Cristina Rozniatowski, que terminó con un fallo de la Corte Suprema de Justicia en 2009 ordenándole al Estado Nacional que aumente la capacidad de contención de Portezuelo Grande.
«Es un gran logro y lo venimos exigiendo hace tiempo», dijo Figueroa a EN/CLAVE tras la firma que se realizó al mediodía en Buenos Aires.
El convenio establece que el canal aliviador de Vaca Muerta en la presa Portezuelo Grande será ejecutado y contratado en el ámbito del Estado Nacional. La Provincia se ocupará de la elaboración del Estudio de Impacto Ambiental, que ya licitó y adjudicará antes de fin de año, y de la permisología.
El proyecto contempla la construcción de un canal aliviador de aproximadamente 1.620 metros sobre la margen derecha de la presa, con una capacidad de 4.000 metros cúbicos por segundo. Permitirá incrementar la capacidad de evacuación de caudales del sistema y mejorar las condiciones de seguridad de la presa frente a crecidas extraordinarias.
Esta «no será la solución definitiva», según el gobierno provincial, pero contribuirá a mitigar los riesgos que generan los eventos climáticos extremos, cada vez más frecuentes e intensos.
La advertencia de ingenieros
El año pasado, la Academia Nacional de Ingeniería había presentado un informe al gobierno de Neuquén y al gobierno nacional donde planteaba la preocupación por la seguridad de la presa Portezuelo Grande y analizaba como la mejor solución posible la construcción de la represa Chihuido I, un proyecto de envergadura que se mantiene frenado desde hace décadas.
El informe, firmado por Oscar Vignart y Tomás del Carril, advirtió que, si el caudal del río Neuquén superase los 11.000 m3 por segundo, «sobrepasaría la capacidad de control de la presa Portezuelo Grande, lo que implicaría el anegamiento de amplias superficies, arrasaría los valles y generaría enormes pérdidas humanas, ambientales, productivas y económicas en general».
«Están en peligro ciudades, cultivos y el desarrollo de los proyectos de gas y petróleo asentados en zonas potencialmente inundables», habían alertado sobre Vaca Muerta.
El dique de Portezuelo Grande es la primera muralla de contención del río Neuquén dentro del complejo Cerros Colorados dado que se encuentra ubicado sobre el cauce original y deriva la mayor parte de sus aguas hacia el embalse Los Barreales.
Los plazos para la obra
Según pudo saber EN/CLAVE, el gobierno provincial abrirá los sobres con las ofertas para el Estudio de Impacto Ambiental el 16 de noviembre y, a partir de allí, tendrá alrededor de 40 días para definir su adjudicación.
Una vez aprobado, también estará a cargo de Neuquén la convocatoria a la audiencia pública para la exposición del informe y, recién en abril del 2027, se podría dar inicio a la obra que financiará el Estado Nacional.
El presupuesto podría rondar los 200 millones de dólares.
Portezuelo Grande, cuya puesta en operación comenzó en 1972, es uno de los cuatro diques que integran el Complejo Cerros Colorados junto con Loma de la Lata, Planicie Banderita y El Chañar.
A diferencia de las otras represas hidroeléctricas de la región, esta obra no embalsa el agua proveniente del río Neuquén, sino que la deriva hacia Los Barreales y luego a Mari Menuco, a través de una segunda presa, desde donde es restituida al río. La construcción de este nuevo canal aliviador permitiría «aumentar la capacidad global de evacuación y reducir el uso del vertedero frontal para mejorar la distribución hacia el lago Los Barreales», se indicó.
Neuquén se queda con Siete Lagos
Como parte del entendimiento entre Rolando Figueroa y el ministro Luis «Toto» Caputo, este lunes también se firmó un acuerdo con el administrador general de Vialidad Nacional, Marcelo Campoy, por el cual el organismo nacional cede a Neuquén la gestión integral de las tareas de ejecución de obras, conservación, mejoramiento, mantenimiento integral y prestación de servicios sobre el tramo de la Ruta 40 entre Villa La Angostura y San Martín de los Andes.
Esto implica que la Provincia se encargará del mantenimiento y del sector conocido como Ruta de los Siete Lagos y decidirá qué inversiones ejecutar sobre la traza.
También podrá promover la implementación de un esquema de concesión de obra pública por peaje sobre la totalidad de la ruta o una parte de ella.
Otro de los acuerdos viales es para la cesión de la posición contractual de la obra de la Circunvalación de Villa la Angostura, destinada a desviar el tránsito pesado de la localidad turística.
Se trata del contrato suscripto entre el organismo nacional y la unión transitoria de empresas CODI, Conevial y Vial Agro La Angostura. El gobierno provincial se encargará ahora del pago de los certificados de obra emitidos con posterioridad a la firma del convenio.
Fuente: EconoJournal

