
El Gobierno de Claudio Vidal, a través del Ministerio de Energía y Minería, acompaña el proceso de recuperación de la actividad hidrocarburífera y se realiza el seguimiento de los compromisos asumidos por las operadoras.
La última certificación de reservas de la Secretaría de Energía de la Nación registró un crecimiento del 6% en el Golfo San Jorge. En ese resultado, Santa Cruz tuvo un aporte central: casi el 98% del incremento neto de la cuenca corresponde a cuatro áreas del norte provincial que, tras la salida de YPF, pasaron a ser operadas por nuevas empresas.
Se trata de Cañadón León-Meseta Espinosa, El Guadal-Lomas del Cuy, Cañadón Yatel y Cañadón Vasco. Al cierre de 2024, estas concesiones no registraban reservas comprobadas; sin embargo, durante 2025 incorporaron en conjunto 9,4 millones de metros cúbicos, a partir de proyectos de explotación respaldados por certificaciones técnicas y económicas.
Este resultado muestra la importancia de sostener la actividad en los yacimientos convencionales, promover inversiones y generar condiciones para que las áreas maduras recuperen su potencial. La incorporación de reservas comprobadas requiere planificación, trabajo técnico y proyectos que demuestren la viabilidad de desarrollar y producir esos recursos.
El crecimiento de las reservas constituye un indicador relevante para el futuro de la cuenca y reafirma la importancia de impulsar inversiones que permitan sostener la producción, el empleo y el desarrollo energético provincial.
Fuente: Tiempo Sur

