La privatización de Intercargo se dilata porque nadie quiere quedarse con la empresa

Caputo volvió a prorrogar la licitación para sumar oferentes. La desregulación de la actividad le quitó atractivo. Alerta por el servicio en las provincias.
La privatización de Intercargo que impulsa el gobierno de Javier Milei entró en una zona de turbulencia. Mientras Toto Caputo volvió a extender los plazos para intentar asegurar al menos dos oferentes, los gremios sostienen que la propia desregulación del mercado aeroportuario promovida por Federico Sturzenegger terminó restándole atractivo a la empresa que el Estado busca vender.